
Mi nombre es Pedro Jorge García Herrera, estudie la carrera de Licenciado en Biología en la Universidad Veracruzana, siendo egresado de la primera generación de mi facultad en el año de 1983, tengo una especialidad en Fruticultura y actualmente trabajo en el Telebachillerato "Zacate Colorado", perteneciente al municipio de Tihuatlán, Veracruz.
Después de varios años de estar trabajando como docente, el leer el escrito del profesor Esteve, me hizo reflexionar de que mi incursión en la docencia se dió por asares del destino. Para comenzar quiero ser honesto y comentar que mi inclusión en la docencia se dió por necesidades de trabajo; mis inicios en la labor docente datan del año 1989 cuando en el estado de Veracruz ocurrió un cambio en el plan curricular de educación media, el cual de ser de dos años pasó a tres.
Para ingresar realicé un examen de selección llevado a cabo por la S.E.C., hoy la S.E.V., afortunadamente quedé en la lista de las personas que tenían derecho a una plaza y así, mi primer centro de trabajo fue en una escuela ubicada en la comunidad de Coyutla, en la Sierra Totonaca.
Sin la experiencia de haber estado frente a un grupo de jóvenes nunca antes, retomando el comentario del profesor Esteve de “que se aprende a ser maestro por ensayo y error”, de esta forma inicié mi labor docente; consciente de mis debilidades para planear una clase ya que carecía fundamentalmente de conocimientos pedagógicos que me permitieran tener mayor sustento en mi labor dentro del aula.
El principio fue difícil porque las escuelas de este subsistema de Telebachillerato en su mayoría son pequeñas, formadas por tres grupos, los cuales son atendidos por un maestro para cada uno de ello. Se me hizo complicado porque tenía que preparar todas las materias del semestre donde era asesor y sobre todo, porque carecía de bases pedagógicas.
Al paso del tiempo y con el ir y venir de la transformación de los jóvenes, me pongo a pensar con el binomio ensayo y error que debemos tener otra visión, ya que trabajamos con jóvenes que piensan y sienten, y que un error de parte de nosotros podría cambiar su desarrollo.
En la actualidad pienso que el ser maestro es ser una persona comprometida; primero con uno mismo y después con la sociedad, pero sobre todo, comprometido con el quehacer docente. A la vez siento que somos importantes actores del proceso de Enseñanza-Aprendizaje, ya que en nosotros está la responsabilidad de transformar los conocimientos, habilidades y actitudes de los jóvenes.Ser docente en Educación Media Superior es una responsabilidad, ya que trabajamos con los jóvenes que van a ser el futuro de nuestro país.
Con el tiempo y el empeño de salir adelante en el trabajo me propuse corregir algunos detalles y aprender formas y técnicas que me ayudaran a mejorar mi forma de impartir mis clases. Y como señala María Carmen Díez, “ahora entiendo la escuela como un sitio donde vamos a aprender”. Al paso de los años mi experiencia como docente se ha formado retomando en el camino los comentarios de compañeros y al mismo tiempo, retroalimentándome de mis alumnos. Mi identidad como docente la he adquirido a través de los años y de mi experiencia laboral, como dice Fernando Cruz “la identidad personal se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización”.
Al analizar el texto del profesor Esteve, llego a la conclusión de que todos estos años de servicio me hacen ser un maestro de humanidad, ya que siempre voy más allá de lo que se enseña en el aula, porque siento mi compromiso y responsabilidad de apoyar y orientar el desarrollo de los jóvenes y hacer de ellos gente de bien.
A mis casi 22 años de servicio estoy consciente de mi responsabilidad como docente; esto me invita a seguir preparándome constantemente y refrendar mi compromiso con la educación de los jóvenes.
Me siento responsable de que mis alumnos asimilen todos los conocimientos y valores, recordando que la RIEMS busca formar jóvenes que salgan de las aulas preparados para enfrentar el mundo que les toca vivir.
Actualmente, debo reconocer que mi labor como docente se ha transformado gracias a la Especialidad que estoy cursando, la cual me ha permitido conocer nuevas herramientas de trabajo que puedo utilizar en beneficio de mis alumnos y de mi desempeño como docente.
Las satisfacciones de ser docente son muchas como el hecho de que los alumnos que presentan problemas terminen su educación de bachillerato e incluso, lleguen a ser profesionistas. La insatisfacción personal de ser docente es que todavía existe el maestro tradicionalista. Otra insatisfacción es no poder apoyar a jóvenes que tienen potencial, pero el aspecto económico es su
